Desde Hizkuntz Eskubideen Behatokia (Observatorio de Derechos lingüísticos de Euskal Herria) tenemos una herramienta esencial en nuestro trabajo: “Euskararen Telefonoa”/ El teléfono del euskara.
Nuestro servicio se basa en sacar a la luz todas esas situaciones y obstáculos en las que se encuentra la ciudadanía a la hora de vivir en euskera o querer estudiar o trabajar en euskera. Pero no solo eso, con dinámicas y servicios como el que ofrecemos en nuestra fundación, incidimos en que cualquier institución o empresa pública o privada, sea consciente de esa vulneración de derechos, adopte medidas para superarlas y que integre transversalmente en su actividad o planificación el respeto por los derechos lingüísticos de las lenguas oprimidas o minorizadas. En Euskal Herria para una garantía de los derechos lingüísticos sería fundamental la oficialidad en todo el territorio y uno de los ejes fundamentales es conocer el estatus que tiene el euskara en todo el territorio.
Por un lado, en Zuberoa, Behe-Nafarroa y Lapurdi la única lengua oficial es el francés, lo que hace que la ciudadanía tenga serias dificultades para utilizar o recibir información en euskara. A su vez, las administraciones o empresas locales han de llevar a cabo sus actividades en francés, siendo el uso de euskara residual y limitado a la buena voluntad de ciertas administraciones o personas.
Situación parecida es la que nos encontramos en la mitad y sur de Nafarroa o en localidades como Trebiñu o Turtzioz-Villaverde (localidades de Araba y Bizkaia que administrativamente pertenecen a Cantabria y Castilla León) donde el euskara tampoco es oficial.
Por otro lado, en la parte norte de Nafarroa y en la Comunidad Autónoma Vasca el euskara es oficial junto con el castellano, pero esto no garantiza el respeto por los derechos lingüísticos y se aprecia claramente la necesidad de otras medidas a favor de la normalización de nuestras lenguas.
Por lo tanto, más allá de revindicar la oficialidad como medida básica de reconocimiento de las lenguas minorizadas, necesitamos con urgencia medidas de protección legal, planificación y financiación adecuada y eficaz.
Para todo ello es indispensable utilizar todas las herramientas sociales posibles para exigir e impulsar cambios. No podemos esperar que las legislaciones vigentes o la situación sociolingüística actual nos garantice el poder vivir plenamente en nuestras lenguas, ya que por ejemplo, las legislaciones vigentes en Euskal Herria son absolutamente insuficientes para una adecuada defensa de los derechos lingüísticos.
A la hora de exigir cambios, es indispensable hacer públicas todas las situaciones y vulneraciones de derechos que sufrimos año a año, ya que frente a las situaciones de desigualdad lingüística que sufre la ciudadanía, la mayoría de las veces no se le da una respuesta adecuada y se acaban interiorizando las situaciones de asimilación y vulnerabilidad. Se dice que no utilizamos nuestras lenguas por voluntad propia y por ello se incide mayoritariamente en campañas para promover la utilización, pero como se pretende que incremente la utilización si:
1. No se adoptan medidas legales protectoras más contundentes en referencia a la obligatoriedad de conocer nuestras lenguas, ya que la mayoría de las personas hablantes tienen limitado su voluntad de uso por el no conocimiento de otras o la falta de obligatoriedad respecto al euskara de diferentes empresas o entidades a la hora de ofrecer bienes o servicios.
2. No se adoptan las medidas suficientes para habilitar espacios de uso. Además, muchas de las medidas en vigor actualmente no son suficientes o están sin actualizar, por ejemplo, en algunos servicios públicos, aunque se reconozca el derecho a ser atendido en euskera, en la práctica esa atención no se garantiza en igualdad de condiciones y por lo tanto, la ciudadana o ciudadano se lo piensa dos veces antes de utilizar euskera (sabe que por ejemplo va tener que esperar más tiempo para recibir el mismo servicio en euskera).
Además, desde hace algunos años en las administraciones de Nafarroa (donde la legislación era más ambigua) pero en los últimos años también en las de la Comunidad Autónoma Vasca (donde se supone que gozamos de mayor protección), vemos como las decisiones adoptadas por la judicatura marcan un claro límite en el desarrollo de las políticas lingüísticas y por lo tanto el derecho a vivir en euskara y a normalización del euskara se encuentran en estos momentos acotados para poder seguir dando pasos en el futuro.
Mediante herramientas como el “Euskararen Telefonoa” queremos poner en evidencia que consecuencias tiene tanto la no legislación protectora como la limitación de las políticas lingüísticas mediante la embestida judicial que estamos sufriendo.
Esta herramienta gratuita está a disposición de cualquier persona o entidad para realizar consultas, presentar una queja o felicitar por su uso del euskara a entidades privadas que no tienen obligaciones legales (animando a otras entidades a que den los mismos pasos).
Con todas las incidencias que recibimos en nuestro servicio queremos poner en evidencia por ejemplo que, aunque la judicatura diga que es suficiente que de cada dos agentes de policía local uno sepa euskara, estas medidas no son suficientes para garantizar el derecho de la ciudadanía a recibir servicios públicos en euskera igualdad de condiciones. Pero también deseamos reflejar todos aquellos criterios, políticas o medidas que se diseñaron en su día y lejos de avanzar hacia la normalización del euskara, perpetúan al euskara como lengua minorizada y limitan o condicionan su uso y supervivencia futura. Si deseamos avanzar, no se puede seguir adoptando medidas basadas en la perpetuación de la actual situación sociolingüística.
Por lo tanto, desde “Hizkuntz Eskubideen Behatokia” seguiremos trabajando junto con entidades como “A mesa” o “Plataforma per la llengua” entre otras, centrándonos en los siguientes ejes:
- Protección y asesoramiento a la ciudadanía.
- Incidir en el empoderamiento, visibilizar, influir, provocar cambios…
- Realizar diagnósticos de situación y detectar deficiencias en los derechos lingüísticos.
- Ejercer presión desde diferentes frentes, Europa.
- Dejar en evidencia la arremetida judicial y los argumentos de las últimas sentencias en contra de la política lingüística.
Agurne Gaubeka Erauskin
Directora do Hizkuntz Eskubideen Behatokiaren (Observatorio de Dereitos Lingüísticos)



